miércoles, 22 de febrero de 2012

A la sombra de Olof Palme.

En un teatro de Estocolmo se ha estrenado una obra sobre la vida de Olof Palme, el gran Primer Ministro sueco tiroteado en 1986. Si Tage Erlander fue el padre de la socialdemocracia sueca, el constructor del Estado del Bienestar mas perfeccionado del mundo, Olof Palme fue un buen continuador. Pero la obra de teatro transmite un olor a naftalina, a pasado que refleja el actual estado del partido socialdemócrata sueco y, en gran medida, de todos los europeos. El declive del partido socialdemócrata sueco ha sido constante desde que perdió las elecciones en 2006 y 2010. El auge de la extrema derecha y la poca visión de líderes cada vez más ineptos han hecho que el electorado se haya ido apartando del partido que creo la Suecia actual. 
Pero la socialdemocracia está ensayando un experimento de autocrítica y de búsqueda de ideales perdidos que los demás partidos hermanos de Europa no deberían perder de vista. Tras la dimisión de último líder, ha cogido las riendas del partido Stefan Löfven, antiguo obrero y miembro del sindicato del metal que ha iniciado un cónclave en la ciudad más socialdemócrata de Suecia: Vasteras.
En Vasteras se está analizando la pérdida de los valores socialdemócratas y la asunción de programas que, si bien no son incompatibles con la socialdemocracia, no constituyen su núcleo central y ha permitido que el partido pierda el rumbo. Tales como los programas de ecologistas, feministas o la globalización. Son solo palabras grandilocuentes, comentan varios dirigentes del partido, que han hecho que nos perdamos por el camino. El Congreso de Vasteras pretende centrar el programa socialdemócrata en el ser humano, como siempre ha sido. Deben tratar temas como los seguros sociales o las condiciones laborales que es lo que interesa al electorado socialdemócrata que se ha visto huérfano políticamente cuando este partido, como el PSOE en España, ha empezado a hablar de otros temas como los nacionalismos o el cambio climático. El PSOE jamás había puesto en duda la unidad de España y no había permitido que este tema saliera a la palestra. Fue con José Luis Rodríguez Zapatero cuando éste comenzó a usar la dialéctica de partidos como ERC lo que hace que hoy el establishment socialdemócrata español haya huido del PSOE. 
El humanismo es lo que trata de recuperar el Partido Socialdemócrata Sueco y es lo que deberían recuperar los socialdemócratas europeos y no solo esperar que la coyuntura les devuelva al gobierno. Al igual que otros en Västerås, recurre a la sagrada referencia de los acuerdos de Saltsjöbaden en 1938, que consolidaron el pacto fundador de la Suecia moderna con un Gobierno que dejaba a la patronal y a los sindicatos negociar solos los acuerdos colectivos y en la que cada uno respetaba la parcela privada del otro en beneficio del interés general. En el pasado, los Gobiernos socialdemócratas siempre fueron conocidos por favorecer a las grandes empresas, lo que permitió, por ejemplo, la expansión de grupos como Ericsson, o incluso ABB, la principal empresa de Västerås, que se ha beneficiado de esta cooperación con el Estado desde la Segunda Guerra Mundial. 
Se pone el punto de inflexión en 1985, cuando los miembros del Partido Socialdemócrata empezaron a aplicar medidas neoliberales, por las corrientes que se estaban imponiendo en Europa y en el mundo tras el Nobel de Economía de Milton Friedman (1976), en ese momento el partido comenzó a vender su ideología y a asumir otra que no era la suya. 
El votante de clase media huyó hacia los conservadores de corte paternalista, quienes mejor encarnaban la protección de los derechos sociales que habían implantado los socialdemócratas. Sucedió en Suecia lo que en el resto de Europa: los conservadores tomaron la iniciativa de protectores de Estado del bienestar con el avance hacia las reformas que lo hicieran más "competitivo", cuando lo que estaban era desmantelandolo, todo con ayuda de la socialdemocracia por su incomparecencia y su búsqueda de espejismos en el desierto. 

El final de la obra bien puede aplicarse a la totalidad de la socialdemocracia europea, cuando Olof Palme sale del escenario respondiendo a una antigua militante, que le pregunta dónde va. "No sé dónde voy"

sábado, 11 de febrero de 2012

Una tragedia griega.

La crisis griega lleva poniendo desde hace un par de años en jaque a la Eurozona. La crisis económica que lo era del sector privado se ha contagiado al sector público, de forma que ahora la crisis en Europa se centra en la deuda pública, y aunque no sea el meollo de la cuestión, todos estamos pendientes de la deuda soberana de los Estados miembros. De un tiempo a esta parte nos hemos convertido en expertos en términos que antes ni conocíamos como los "prima de riesgo" o "agencias calificadoras" aunque sus baremos sean contradictorios y errados las más veces. 
La pregunta que nos viene a la cabeza es inmediata: ¿Cómo puede ser que Grecia ponga en jaque a toda la Eurozona? ¿Cómo es posible que un país que no supone ni el 10% del PIB de la Eurozona haya provocado semejante catástrofe? 
Yo, personalmente creo que las palabras de Merkel son acertadas y dan en el clavo: "la solución de la crisis de la zona Euro es política y no económica". Lo mismo sucede con sus causas. Se puede aplicar aquí el principio de que un avión o un barco no se hunden por un solo error, sino por un cúmulo de errores, y esto es lo que está pasando con Grecia. Su situación dramática es fruto de un cúmulo de errores.
El primer error nos retrotrae a 1981 con la entrada de Grecia en el Mercado Común. El proceso de adhesión de Grecia fue inusualmente meteórico, ni siquiera países que no presentaban problemas estructurales como UK o Dinamarca entraron de forma tan inmediata. Y esto constituyó un error, porque Grecia acababa de salir hacía muy poco de un régimen dictatorial y no estaba probada la madurez de sus instituciones. No fue, ni de lejos, sometido al mismo escrutinio que nuestras instituciones públicas y no fue, ni de lejos, sometido a la moratoria sobre sus productos (en casos de más de diez años) como sucedió con España o Portugal. 
Supongo que debemos buscar los motivos de la entrada de Grecia en la dinámica de la guerra fría. En 1981 Grecia era el único país de la península balcánica que era del bando occidental, y supongo que su entrada, asumiendo que eran solo diez millones de habitantes, era digerible por el Mercado Común: primer error.
El segundo error fue no vigilar, no supervisar y no fiscalizar las ayudas recibidas por Grecia. Durante más de 20 años (hasta la ampliación de 2004) Grecia fue el país que más fondos comunitarios recibió, y nadie ni en la Comisión Europea, ni en el Consejo, ni en el Tribunal de Cuentas de la UE se atrevió jamás a preguntar a dónde iba a parar el dinero comunitario. Solo hace falta hacer un poco de turismo por Grecia para ver que el dinero debió ir a cuentas en Suiza.
El tercer error lo supuso la entrada de Grecia en el Euro. Los duros criterios de convergencia para asegurar la viabilidad de la futura moneda única se flexibilizaron en extremo. De hecho ni Francia, por su elevado déficit, pasaba dichos criterios. En España el gobierno de José Mª Aznar llevó a cabo un ambicioso, y en ocasiones muy dudoso, programa de privatizaciones que consiguieron el doble objetivo de equilibrar el déficit público español -algo que pocos países comunitarios consiguieron- a la vez que liberalizaba el mercado interior. Pero Grecia tenía una estructura económica más semejante a la España de la autarquía franquista que la propia de un país con más de veinte años en el mercado común. Primaron entonces los sentimientos prohelénicos de la Comisión y del eje franco-alemán que, aletargados por el momento de crecimiento económico, no supieron calibrar las profundas consecuencias de hacer la vista gorda con Grecia. Al mismo tiempo, la iniciativa privada franco-alemana presionó para que Grecia entrase en el Euro, motivada por el volumen de negocios que estaban llevando a cabo en el país helénico gracias a la nula reglamentación económica.  
En mi opinión, es esta suma de errores que se retrotraen a 1981 lo que explica que un país tan irrelevante para el PIB de la Eurozona, la esté poniendo en jaque desde hace dos años. Y es que las ramificaciones de la deuda griega afectan al corazón financiero de París y Frankfurt. Ese es el auténtico problema, aunque el pato lo estemos pagando Italia y España.
La quita del 70% de la deuda que están negociando los bancos -Franceses y Alemanes principalmente- se trata de una quiebra encubierta y ya se habla de separar a Grecia de la Eurozona para evitar que la gangrena no se extienda por el resto del cuerpo. Mientras tanto no pagan el pato los banqueros de París y Frankfurt, sino los pobres griegos que están viendo su nivel de vida reducido a un estado de semi esclavitud para pagar sus pecados. No se entera la luterana y ossie Angela Merkel que fueron ellos quien tentaron a los griegos para que ahora paguen durante cuarenta años de travesía en el desierto. 

jueves, 9 de febrero de 2012

Un Reino Unido...pero no mucho.

 
La reina Isabel II ha llegado al sesenta aniversario de su coronación. Cuando Jorge VI falleció le legaba un imperio moribundo, un país enfermo y exhausto de la II Guerra Mundial, pero con el honor intacto y el orgullo de haberse enfrentado al coloso hitleriano en su apogeo. Los morbosos especulan sobre la posibilidad de que la Casa Real Británica dé un salto generacional para que el nieto suceda a Lilibeth, personalmente lo dudo, pero lo que es más incierto es si el futuro Carlos III de Inglaterra va a recibir de manos del Arzobispo de Canterbury el mismo Reino Unido que recibió su madre. Resulta que el que parecía un prototipo de Primer Ministro conservador, insulso y centrado en la economía de la isla está abriendo demasiadas cajas de Pandora.
David Cameron ha emprendido una acción audaz para el observador continental, que está más acostumbrado a lidiar con los nacionalismos periféricos. Cameron ha planteado un regalo envenenado al gobierno independentista escocés: el tan ansiado referéndum independentista. Pero Cameron ha plantado sus términos, ha de ser una pregunta clara: ¿Desea usted la independencia de Escocia del Reino Unido? Y ha de celebrarse en menos de dieciocho meses para que coincida con el fervor patriótico del jubileo de la Reina y las Olimpiadas de Londres para asegurar un voto favorable a la unión. Los escoceses, por su parte, desean retrasarlo hasta el 2014 para que coincida con el fervor escocés y desean introducir la posibilidad de un concierto económico "a la vasca".
Cameron ha sido muy hábil al acceder a las peticiones de los nacionalistas escoceses, una petición que el gobierno autónomo no puede rechazar, ya que ha llegado al gobierno con la promesa de dicha consulta.
Pero siempre hay que tener cuidado cuando se pregunta al pueblo, porque ese puede votar por y contra los motivos mas insospechados. De momento Cameron se asegura un sí a la unión, ya que según los sondeos es mas favorable a la independencia la población inglesa que la escocesa.
Resulta mas curioso que el PM que en su país lanza el órdago unionista, se muestra separatista en política internacional. Es cierto que Cameron solo hacía su trabajo a la hora de defender sus intereses nacionales en la reunión de jefes de estado y de gobierno de la UE; no hay que olvidar que la ingeniería financiera de la City londinense puede aportar hasta el 11% del PIB del Reino y cualquier regulación que intente atar sus poco ortodoxas prácticas puede suponer la pérdida de miles de millones. Pero Cameron se ha mostrado imprudente al quedarse solo. Esta soledad está siendo utilizada por los eurofobos del partido conservador para llevar al UK a un referéndum sobre la pertenencia en la UE. A nadie se le escapa, y al PM menos, que una salida de la UE supondría una catástrofe para la economía de la isla y para su política exterior. Estados Unidos sigue fingiendo que le importa su relación "especial" con UK debido al peso de ésta en la Unión. El Departamento de Estado rebajarías los lazos con el Reino en el caso de una eventual salida de la Unión. Motivo por el cual David Cameron no está dispuesto a convocar un referéndum de esta clase. Al fin y al cabo no ha habido cesión de soberanía alguna que justifique esta consulta.  

El año empieza muy interesante en cuanto a política exterior y comunitaria se trata. Ya iba siendo hora que alguien pusiera sobre el tapete cuestiones que van más allá de lo meramente económico, pues la pertenencia o no de UK a la Unión es algo que despierta opiniones apasionadas a este lado del canal y David Cameron debería tener en cuenta que si la independencia de Escocia es una idea más atractiva para ingleses que para los propios escoceses, una eventual salida de UK de la Unión es una idea igual de atractiva a esta lado del canal...esta vez no es el continente el que está aislado. 

sábado, 4 de febrero de 2012

Nuevo Secretario General.



El 38 Congreso del PSOE ha elegido a Alfredo Pérez Rubalcaba como nuevo Secretario General. Ha sido una elección reñida y no exenta de polémica. Carma Chacón había hecho una muy buena campaña dentro del partido gracias a la magia de la imagen obrada por su marido y a que supo aglutinar el descontento existente dentro del partido. Pero vamos por partes.
No voy a esconder que mi candidato era Alfredo Pérez Rubalcaba y por muchos motivos, pero el principal es que, de los dos candidatos, era el único que era militante del PSOE y no de un partido adscrito que las más veces veces va por libre y no integrado. Recordemos que siempre amaga con tener grupo en el Congreso y ya lo tiene en el Senado (La entesa catalana, o algo así), además ha pedido el ingreso como partido a parte en el Partido Socialdemócrata Europeo y ya se está escorando hacia el pacto fiscal. 
En segundo lugar es que el sector que ha llevado al PSOE a la quiebra política ha sido el zapaterismo. La etapa de JL Rodríguez Zapatero como Secretario General del PSOE ha sido la más destructiva de la historia del partido. No solo ha instalado a chiquilicuatres en el aparato del partido, sino que ha conseguido con la misma habilidad ahuyentar a los técnicos y toda una gente que, si bien no estaba en el partido, constituía una base fuerte de cargos públicos y con responsabilidades de gobierno. Ya no hay banquillo en el PSOE y es porque los ha defenestrado JL Rodríguez Zapatero. 
Es increíble que el descontento latente en el reino de taifas que es el PSOE lo haya capitalizado la principal pupila de quien ha fabricado la mayor derrota electoral del partido. Y más curioso me parece que quien no hubiera sido nadie en política sin ZP haya negado hasta tres veces, como Pedro, de su mentor. Pero supongo que es una especie de Saturno devorando a sus...padres en este caso. 
En tercer lugar, y más importante, es que los delegados del PSOE deberían tener claro que nadie de los que eligieran hoy va a ganarle las elecciones al PP. Tenemos PP para rato y no es solo porque cueste mucho recomponer un partido, que cuesta. Sino porque los ciclos electorales en España son largos y, hasta ahora, no ha habido nunca ninguno que descienda de dos legislaturas. Por lo tanto los delegados deberían haber tenido en cuenta que estaban eligiendo al maestro de obra de una reconstrucción del partido que dará lugar al próximo presidenciable del PSOE. Y esto no lo podía hacer Carma porque no tiene contactos en el establishment socialdemócrata español. 
También deben tener en cuenta los delegados del partido que estaban eligiendo al líder de la leal oposición de SM y que éste le va a dar todas las semanas la réplica a un Primer Ministro con mayoría absoluta en la Cámara y que para ello hace falta, en primer lugar, saber hablar, algo que Carma no ha demostrado todavía, o lo ha hecho en sentido contrario. 


Con lo que, parece que hay cierta continuidad en el Partido, pero continuidad con Felipe, que, les guste o no a muchos del ala más izquierda, es el único sector que puede reconstruir la base social, económica y de banquillo que el huracán zp se ha llevado con él. "Muera yo, y el mundo conmigo" parece haber dicho el Luis XV del Partido.